domingo, 19 de junio de 2011

¿De qué hablamos cuando decimos recuperar el petróleo?

Los argentinos sufrimos la ignominia de perder todos los días la posibilidad histórica de desarrollarnos dignamente.


El petróleo es un recurso estratégico, esa es una verdad de Perogrullo. Pero lo importante es preguntarnos cuánto sabemos acerca de nuestros recursos energéticos: de su pasado, del presente y del por venir que tendrán, y que por lo tanto tendremos los argentinos. Alguien me decía una vez, que el futuro más importante es el futuro deseado, aquel que proyectamos y que pretendemos alcanzar. Es como dijo el poeta: “Proa a los sueños”. Pero a no confundirse, recuperar nuestros recursos energéticos no se trata de una utopía irrealizable: alcanza con la decisión política de hacerlo.


Tierra del Fuego, Santa Cruz, Río Negro, Chubut, Neuquén, San Luís, Mendoza, San Juan, La Pampa y Buenos Aires cobraban una suma de impuestos menor a lo que Yacimientos Petrolíferos Fiscales aportaba a las cuentas de la nación. Por eso YPF es una sigla que nos remite a un pasado del que los argentinos nos sentimos orgullosos. Los cientos de pueblos y después ciudades que nacieron en base a la extracción petrolera, las escuelas, hospitales y miles de kilómetros de rutas que fueron posibles por la renta de los hidrocarburos, son antecedente y jurisprudencia del potencial de la empresa más importante del país. Tampoco se puede dejar de considerar el avance que significó para nuestra industria: se financiaron las represas hidroeléctricas; el plan siderúrgico, el aeronáutico y el nuclear e investigación científica y técnica. Todo ese desarrollo fue una invaluable escuela y puesta en práctica para ingenieros y técnicos argentinos.


La pregunta que sigue es, cuál es el precio de la gallina de los huevos de oro. Para empezar a responder, el Petroplan de Alfonsín permitió que la empresa de JNB de George Bush con un capital de u$s 100 (cien dólares) obtuviera la concesión petrolera de Santa Victoria, de algunos cientos de kilómetros en la provincia de Salta.


El yacimiento El Huemul se vendió a 120 millones de dólares. Constaba de 456 pozos perforados, instalaciones de superficie, baterías y oleoductos que costaron 257 millones de dólares de inversión. El yacimiento tiene también 326 kilómetros de caminos y 270 líneas de alta tensión, con esto producía 13 millones de dólares por mes, así que Petrolera Total, la empresa compradora recuperó la inversión en nueve meses.


YPF fue vendida sin el inventario actualizado de sus bienes y los yacimientos estratégicos -con reservas comprobadas para 35 años- se concesionaron por 25 con opción a 10 años más. El Estado recibió 5.600 millones de dólares, que se pagaron con bonos de deuda externa cotizados al 100% de su valor, cuando en realidad valían menos de la mitad.


Pero dejando de lado los indignantes años 90, avancemos hasta el 2007: El fallecido Néstor Kirchner prorrogó las principales concesiones petrolíferas de Santa Cruz (que vencerían en 2017) por 30 años más, mientras que Julio Cobos durante su gobernación hizo lo mismo con los doce yacimientos de Mendoza. Que autoestima tan grande debieran tener estos personajes para sentirse aptos de disponer de los recursos nacionales 10 años antes de lo que la ley permite. Que autoestima tan grande o que sobornos tan grandes.


Buscando entre datos actuales, encontramos que de enero a septiembre, YPF representó casi el 30% de las ganancias mundiales de la española Repsol. Esto es 1.205 millones de euros. Recordemos que la YPF actual es mucho menor que la nacional, ya que está descuartizada en varias empresas de las que ninguna tuvo que invertir ni un centavo para funcionar. Hablamos de millones en dólares, en euros, ahora hablemos en pesos, de lo local. Hacen falta 7.000 millones de pesos por año para terminar absolutamente con la pobreza y la indigencia. Esto es construir escuelas para doble jornada, hospitales, jardines, reabrir fábricas, reactivar las economías regionales, asignar planes sociales para salir de la coyuntura y llevar las jubilaciones a niveles dignos. Durante 2.010 se pagaron 7.000 millones de dólares de deuda externa, se prevé otros 12.000 millones de dólares para el 2.011, hay 50.000 millones de pesos de reservas en el Banco Central y se hizo antes una aproximación de los números de la renta petrolera: Argentina puede salir de la indignante situación en que se encuentra, solo falta la decisión política de hacerlo.


La renta petrolera es la punta de lanza de la recuperación nacional. En este sentido se enmarcan los tres proyectos de ley presentados a principios de noviembre por Fernando “Pino” Solanas.



  • Auditoría integral de hidrocarburos en los próximos 6 meses y repetirse cada 2 años, por medio de especialistas de la Secretaría de Energía y Universidades Públicas (no se permitirán consultoras privadas como en la actualidad).

  • Regulación del mercado de hidrocarburos declarándolos de importancia estratégica bajo la regulación del Estado Nacional y presentando como objetivo que los precios internos sean compatibles con los costos de producción, no como ocurre actualmente que están indexados a la “paridad de exportación”. Se derogarán también la posibilidad de no entrar al país el 70% de las divisas producidas por las exportaciones y la facultad de acumular más de 5 áreas de explotación.

  • Creación de la empresa PETRÓLEOS DE ARGENTINA SOCIEDAD DEL ESTADO que se encargará de la exploración y explotación en el Mar Argentino. No se podrán otorgar concesiones, solo permisos de explotación en las que se mantendrán para el Estado la mayoría accionaria. El directorio de Petróleos de Argentina S.E. deberá contar con acuerdo del Congreso y tendrán presencia las provincias. Las ganancias tendrán 6 destinos: la reinversión y capitalización de la empresa, el financiamiento de un Fondo Soberano de Inversión, la distribución entre todas las provincias y municipios, la financiación de universidades públicas, la distribución entre los trabajadores de Petróleos de Argentina S.E. y la financiación del desarrollo de energías renovables y alternativas. Por último, Petróleos de Argentina S.E. será auditado ambientalmente por asociaciones ambientales, universidades públicas y personal profesional del poder ejecutivo.

Habíamos hablado antes de miles de millones de pesos, dólares y euros. Acaso, ¿nos sobra ese dinero a los argentinos? Argentina puede reconstruir sus industrias básicas, para eso es fundamental contar con energía y medios de transporte baratos: hablamos de ferrocarriles que intercomuniquen a las provincias y buques de bandera nacional. Argentina tiene la capacidad y el potencial de fabricar ferrocarriles y barcos, dando trabajo digno a decenas de miles de personas. Actualmente se gastan tres mil millones de dólares anuales en concepto de fletes marítimos, pero con un tercio de ese dinero se pueden construir 40 buques graneleros de 30.000 toneladas cada uno. Argentina puede hacerlo, de hecho, exporta buques de esas características y otros más sofisticados. Un plan de inversión de 1.000 millones por año nos darían 1.000 kilómetros de vías con cientos de locomotoras nuevas y miles de vagones confortables. Todas estas inversiones son posibles si se recupera la multimillonaria renta petrolera.


Pero un país es un país y su gente. Se necesitan voces con pensamiento propio y voluntades para enfrentar la dominación, que no comienza por lo económico: la dominación empieza por lo cultural.


Asustó al gobierno, y a su cómplice el radicalismo, el masivo apoyo de la ciudadanía a Proyecto Sur en la dos elecciones en que se presentó. Por eso, apenas terminaron las elecciones y antes de perder la mayoría automática del Congreso, hizo una nueva ley de partidos políticos que es proscriptiva ya que son elevados los requisitos para la obtención de la personería jurídica. Esto significa que son favorecidos el PJ y el radicalismo (partidos consolidados en lo legal aunque estén vaciados de contenido) y perjudica la organización de nuevas fuerzas. Perdemos todos cuando la política se convierte en politiquería que no discute ideas, y fue la presentación de propuestas claras y coherentes lo que diferenció a Proyecto Sur de las campañas vacías centradas en la publicidad compulsiva y de desprestigio entre candidatos. En 2007 con solo dos meses de campaña, Proyecto Sur superó al mediático López Murphy y al millonario Sobich. En 2009 Proyecto Sur salió segundo en la Ciudad Autónoma de Bs.As..


La nueva ley de partidos políticos hace obligatorias las internas abiertas de los partidos. Esto significa que quienes no tienen absolutamente ningún interés en la política y por lo tanto están completamente desinformados sobre las distintas propuestas y más aún, de las líneas internas de los partidos, están obligados a votar por uno u otro candidato dentro de cualquier partido. Esto hace que los afiliados no tengan ninguna diferencia con cualquier extraño que el día de las elecciones se le haya ocurrido votar en su partido. Por lo tanto, se puede decir que una afiliación es un respaldo al partido político que no suscita mayores compromisos.


Por eso, si pensás que es coherente lo leído, si pensás que es importante discutir sobre las decisiones que afectan nuestras vidas y las de las generaciones futuras, necesitamos pedirte tu apoyo mediante tu afiliación y por supuesto, que te acerques a participar de los debates sobre la sociedad en que queremos vivir. Acercate, y conversamos también sobre las propuestas para Quilmes. Podes encontrarnos en Hipólito Yrigoyen 132, 1er piso, nos reunimos los sábados a las 17hs. Cel. 15-5014-4621 Correo electrónico info@proyectosurquilmes.com.ar Página web www.proyectosurquilmes.com.ar

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